Tomar crédito no es, por sí mismo, un error. El problema aparece cuando se firman obligaciones sin analizar capacidad de pago, o cuando hay varias deudas y no se sabe cuál atender primero.
Qué se analiza
- Créditos vigentes, tasas, plazos y cuotas.
- Costo financiero y prioridades de pago.
- Capacidad de pago frente a la caja real.
- Alternativas de refinanciación o reperfilamiento, cuando aplica.