Uno de los dolores más frecuentes en las mipymes es este: “Vendo, pero no veo la plata”. La empresa tiene operación y clientes, pero al cierre del mes no alcanza para proveedores, nómina, impuestos o cuotas.
Eso no siempre significa que el negocio sea un fracaso. Muchas veces hay ventas, pero la caja está atrapada en cartera, inventario o un calendario de deudas que no coincide con los cobros.
Una empresa necesita diagnóstico cuando tiene ventas y, aun así, se atrasa en pagos o no cuenta con un flujo de caja proyectado.
Qué suele estar detrás
- La cartera tarda demasiado en recuperarse.
- No hay claridad de costos, gastos y márgenes.
- Se tomaron créditos sin medir capacidad de pago.
- Las finanzas personales y las del negocio están mezcladas.
El Diagnóstico Financiero Mipyme revisa liquidez, caja, cartera, costos y obligaciones para entregar alertas y un plan de 30, 60 y 90 días.